
Jardines y patios con la base bien hecha
Mándanos fotos del jardín y una idea de los metros que tiene; así llegamos con la base pensada el día que vamos a medirlo.
Césped para jardines
En Orkoien abundan las casas con jardín y los adosados con un trozo de césped delante y otro detrás. Muchos nos llaman cansados de segar y resembrar calvas: quitamos ese césped natural, hacemos una base que drene bien y dejamos el artificial rematado.
Jardines de adosado donde el césped natural da más trabajo que alegrías y se cambia por artificial sobre base drenante.

Mándanos fotos del jardín y una idea de los metros que tiene; así llegamos con la base pensada el día que vamos a medirlo.
Césped para jardines
Con los veranos de sol fuerte, deja al perro una zona de sombra o de baldosa: al mediodía el césped artificial puede estar caliente.
Césped para mascotas
Fijamos las patas de columpios y casitas antes del césped y recortamos el paño a su alrededor, sin dejar huecos donde se meta un pie.
Césped para zonas infantiles
Cuando cambiamos un césped viejo nos lo llevamos enrollado, con la arena que suelta, y aprovechamos la base si sigue sana.
Reparación de césped artificial
Junto al vaso usamos poco relleno de arena de sílice, porque con el chapoteo acaba en el fondo y obliga a limpiar más el filtro.
Césped para piscinas
¿Terraza de un bajo que da a la calle? Rematamos el borde con un perfil bajo para que el césped no se levante al barrer ni al pisar.
Césped para terrazas
La zahorra que retiramos del artificial nos la llevamos; en su lugar extendemos tierra vegetal limpia y la asentamos con rodillo.
Césped natural
Mándanos el largo y el ancho del balcón con una foto del suelo, y al ir a medir te enseñamos solo modelos ligeros que le encajen.
Césped para balcones
En una planta alta la luz cambia mucho cómo se ve el tono, así que elegimos contigo el modelo pensando en el sol de tu azotea.
Césped para áticosUn césped natural de adosado da más guerra de lo que parece: siega casi cada semana en primavera, riego en verano, calvas donde cae la sombra del vecino y barro a la entrada de casa en cuanto llueve. Cuando nos piden cambiarlo por artificial, lo primero es sacar el natural entero con sus raíces, no taparlo, porque lo que queda debajo se pudre y acaba hundiendo el suelo.
Retiramos también piedras y raíces de los arbustos que se quiten, rebajamos lo necesario para que el nuevo nivel case con el bordillo o la acera de la casa y extendemos una capa de zahorra que compactamos con bandeja vibrante hasta que la pisada ya no se marca. La primavera en la Cuenca suele ser lluviosa, y en muchos jardines de Orkoien el agua tarda en irse.
Por eso cuidamos que la base tenga una ligera caída hacia fuera de la casa o hacia un sumidero, y sobre la zahorra ponemos malla antihierbas para que no asomen brotes por las perforaciones del césped. El modelo lo elegimos contigo según el uso: si el jardín se pisa poco y se mira desde el salón, una fibra alta y bicolor queda muy natural; si hay críos jugando a la pelota, compensa una más corta y densa, que se tumba menos. Al terminar fijamos el borde con piquetas o con un perfil, cepillamos a contrapelo y nos llevamos el césped viejo y la tierra que sobra.
Población: ~4.200 hab.
Desde Pamplona: A unos 6 km de Pamplona
Envíanos una foto del jardín entero y otra de cerca del césped que tienes ahora, con los metros aproximados. Si hay árboles, caminos de piedra o jardineras, que salgan también: cada recorte alrededor cambia el trabajo y lo tenemos en cuenta.
Sobre todo de los metros, de lo que haya ahora en el suelo y del modelo que elijas. No es lo mismo colocar sobre una solera lisa que sacar un césped natural viejo, rebajar tierra y hacer toda la base de zahorra. También cuentan los recortes alrededor de árboles y jardineras, y si los rollos entran por un lateral o hay que pasarlos por dentro de la casa.
Poder se puede, pero no lo hacemos, porque dura poco. El césped de debajo muere, se descompone y deja huecos, y con el tiempo salen bultos y zonas blandas donde se acumula el agua. Además, la hierba vuelve a buscar la luz por las perforaciones. Sacar el natural y hacer base lleva más trabajo, pero es lo que permite que el artificial aguante muchos años.
Se quitan con soplador o con rastrillo de plástico, mejor cuando están secas. Si se quedan encima mucho tiempo con la lluvia, se pudren y favorecen el musgo en las juntas, aunque apenas manchan. Un modelo con algo de fibra rizada en la base sostiene mejor la fibra larga y aguanta sin problema esas pasadas de rastrillo de cada otoño.
No para que crezca, claro, pero un manguerazo de vez en cuando le sienta bien: quita el polvo, refresca la fibra en las tardes de calor y, si tienes perro, arrastra los restos de pis hacia la base. Si tenías riego automático para el natural, antes de colocar anulamos los aspersores que quedarían debajo o dejamos alguna salida para regar los arbustos.
Depende de lo que haya. Si hay bordillo, encajamos el césped contra él y lo sujetamos con piquetas o con adhesivo al canto. Si el jardín acaba en tierra o en un parterre, ponemos un perfil que contenga la zahorra y el borde del paño para que no se levante. Lo importante es que el canto del césped no quede al aire, porque por ahí empieza a despegarse.
Cuéntanos qué hay ahora en el jardín y cuántos metros tiene, y te llevamos a casa los modelos que mejor aguantan ese uso.