
Césped para zonas infantiles
La arena del arenero y el césped no se llevan bien; separamos las dos zonas con un bordillo para que no se mezclen al jugar.
Césped para zonas infantiles
Artica es una urbanización reciente de unifamiliares y adosados, con muchas familias con críos pequeños y perro. Hacemos jardines de césped artificial pensados para eso: sin barro en casa, con zona blanda bajo el columpio y juntas que nadie levanta.
Jardines de casas nuevas con niños y perro, donde importan la espuma bajo los juegos y unas juntas que no se levanten.

La arena del arenero y el césped no se llevan bien; separamos las dos zonas con un bordillo para que no se mezclen al jugar.
Césped para zonas infantiles
Al medir miramos por dónde sale el agua del patio, porque si el pis y la lluvia van al mismo punto, ese punto tiene que tragar bien.
Césped para mascotas
En jardines con caminos de losa encajamos el césped entre las piezas con un recorte limpio, sin dejar rendijas por donde salga hierba.
Césped para jardines
Si los perros o los niños han levantado una esquina, la recortamos, la volvemos a pegar con poliuretano y la cargamos mientras seca.
Reparación de césped artificial
Si en verano el sol pega de lleno, elige un tono claro y una fibra no muy alta: se calienta algo menos que los modelos oscuros.
Césped para terrazas
Las juntas de la playa las alejamos de la escalera del vaso, que es por donde más se sale del agua y donde una unión se nota antes.
Césped para piscinas
Con perro, el césped natural sufre en las zonas de pis; si es tu caso, te lo contamos antes para que decidas sabiendo lo que hay.
Césped natural
En un ático la fibra recibe sol de la mañana a la tarde; los tonos naturales y bien protegidos son los que envejecen más despacio.
Césped para áticos
El borde de la puerta del balcón lo rematamos bajo, para que la hoja abra y cierre sin rozar ni arrastrar la fibra cada vez.
Césped para balconesEn un jardín con niños pequeños el césped natural sufre: la portería deja dos calvas, debajo del columpio se forma un hoyo de tierra y en cuanto llueve todo acaba en las rodilleras del pantalón y en el pasillo. Al pasarlo a artificial preparamos la base como en cualquier jardín, con zahorra compactada y malla antihierbas, pero en la zona de juegos añadimos una capa de espuma o foam bajo el césped, que deja el suelo más blando que la zahorra sola.
No es un parque público y no te vamos a decir qué altura de caída cubre: es un suelo más amable para los tropiezos de cada día. Elegimos un modelo de fibra densa y suave al tacto, sin arena de sílice que acabe en los bolsillos. Con perro, la clave es que el pis no se quede. El césped que ponemos lleva perforaciones de drenaje en toda la base de látex y debajo una zahorra que traga agua, así que el líquido pasa y se va; lo que queda es enjuagar con la manguera la zona donde suele hacerlo, más a menudo en verano.
Si el perro escarba, una fibra corta y densa aguanta mejor que una larga, y las juntas las pegamos con banda de unión y adhesivo en toda su longitud, sin puntos sueltos que pueda morder o levantar con las uñas. Muchos jardines traseros de la urbanización tienen pocos metros, y en una jornada quedan hechos sin tener la casa patas arriba.
Población: ~3.000 hab.
Desde Pamplona: A unos 5 km de Pamplona
Cuéntanos qué juegos hay o quieres poner (columpio, tobogán, casita) y si tienes perro, y mándanos una foto del jardín. Con eso vamos a la visita sabiendo qué césped y qué espuma encajan con ese uso.
Hace el suelo bastante más blando y amortigua las caídas normales de un niño que juega en casa, pero no te vamos a prometer que cumpla lo que se pide en un parque público, porque eso depende de ensayos y alturas que no medimos. En el jardín de casa la ponemos donde más se cae: bajo el columpio, al final del tobogán y junto a la casita.
Un perro que corre y juega no, si el modelo es denso y la base está bien hecha. Lo que más daño hace es escarbar siempre en el mismo sitio o morder un borde suelto. Por eso pegamos bien juntas y perímetro, y si tu perro tiene esa costumbre, te aconsejamos dejarle un rincón con otro suelo. Si un día rompe un trozo, se cambia ese trozo y no el jardín entero.
Si drena bien y se enjuaga, no debería. El olor aparece cuando el pis se queda en una base que no traga, o cuando nadie le echa agua durante una racha de calor. Con un manguerazo frecuente en la zona de siempre suele bastar; hay limpiadores específicos que ayudan, pero no hacen milagros si debajo hay un problema de drenaje.
Sí, y son de los trabajos que más nos piden en la urbanización. Un jardín trasero de adosado se suele preparar y cubrir en una jornada: sacamos el césped viejo o la tierra, hacemos la base y lo dejamos cepillado. Para que no tengas a los niños y al perro encerrados todo el día, te decimos antes qué zona vamos a ocupar y cuándo.
Casi todo sale con agua y un poco de jabón neutro, frotando con un cepillo suave y aclarando con la manguera. El chicle y la plastilina se endurecen con un cubito de hielo y se despegan de la fibra. Lo único que hay que vigilar son las brasas y los petardos: queman la fibra, y el arreglo es recortar ese trozo y poner uno nuevo.
Cuéntanos qué juegos hay en el jardín y si el perro escarba, y te proponemos el césped y la espuma que mejor encajan.