
Césped para terrazas
Te explicamos qué alturas de fibra y qué tonos van mejor con tu suelo y tu luz, para que elijas sin fiarte solo de una foto.
Césped para terrazas
En Barañáin casi todo son bloques de pisos, con terrazas de baldosa, bajos con patio y algún ático. Ponemos el césped artificial sobre ese suelo sin taladrarlo, con los desagües libres, y subimos los rollos ya cortados para que quepan en el ascensor.
Terrazas de baldosa en pisos y bajos con patio, donde lo primero es dejar libre el sumidero y subir el rollo ya cortado.

Te explicamos qué alturas de fibra y qué tonos van mejor con tu suelo y tu luz, para que elijas sin fiarte solo de una foto.
Césped para terrazas
Con un balcón estrecho bastan pocos metros, pero el recorte lleva el mismo cuidado que en un jardín: esquinas, pilares y puerta.
Césped para balcones
Si te preocupa el peso sobre la cubierta, te explicamos que el césped sin relleno de arena pesa poco; con relleno, lo valoramos juntos.
Césped para áticos
Mándanos fotos del jardín o del patio donde está el perro y cuéntanos su tamaño; con eso pensamos qué base y qué modelo te encajan.
Césped para mascotas
Un rasgado en mitad del paño se arregla por debajo, con banda de unión y adhesivo, para que por arriba no se vean costuras.
Reparación de césped artificial
Antes de colocar la espuma nivelamos y compactamos la base: si debajo hay hundimientos, la capa amortiguadora pierde su sentido.
Césped para zonas infantiles
Si el jardín tiene aspersores del césped natural, lo vemos contigo: se pueden anular o dejar algunos goteros para los parterres.
Césped para jardines
¿Cuál es el mejor césped para una piscina? El que drena rápido, no quema demasiado al sol y no suelta relleno que acabe en el agua.
Césped para piscinas
Mezclar natural y artificial también funciona: hierba donde da el sol y artificial bajo los árboles, donde la hierba no prospera.
Césped naturalLa terraza típica de un piso de Barañáin tiene baldosa cerámica o de gres, una pendiente suave hacia un sumidero y un peto de obra o una barandilla. Para el césped artificial es buen suelo, porque ya está firme y nivelado y no pide zahorra: limpiamos a fondo, despegamos lo que esté suelto y, si alguna baldosa tiene ceja o la junta está hundida, lo igualamos para que no se marque a través del paño. Extendemos el césped con la fibra mirando hacia la puerta del salón, que es desde donde más se ve, y pegamos el perímetro con adhesivo de poliuretano.
Encima del sumidero recortamos una tapa del mismo césped que se levanta con la mano, para limpiarlo cuando se llene de hojas o de polvo. En los bloques grandes la logística cuenta casi tanto como la colocación. Un rollo de césped suele venir en anchos de dos o cuatro metros y pesa bastante, así que, si vives arriba, lo cortamos a la medida de tu terraza antes de subirlo y lo enrollamos para que entre en el ascensor sin forzar la cabina ni rozar el portal.
En los bajos con patio el problema suele ser otro: cae el agua de los pisos de arriba y el suelo tiene poca pendiente. Antes de colocar comprobamos con un cubo hacia dónde corre, y si se queda encharcada en algún punto ponemos debajo una lámina drenante para que el césped nunca descanse en un charco. Si tu comunidad tiene alguna norma sobre las terrazas, lo miramos antes de empezar.
Población: ~20.100 hab.
Desde Pamplona: A unos 3 km de Pamplona
Mándanos una foto del suelo de la terraza donde se vea el sumidero, con el largo y el fondo aproximados. Si vives en un piso alto, dinos también cómo es el ascensor del portal: con eso sabemos de qué ancho cortar los rollos.
No. Sobre baldosa o solera de hormigón fijamos el césped pegando el perímetro y las juntas con adhesivo de poliuretano, y en terrazas pequeñas a veces basta con un buen remate en los bordes. Así la impermeabilización que hay bajo la baldosa queda intacta y no se abre ningún camino para que el agua llegue al piso de abajo.
Queda siempre a mano. Recortamos el césped justo encima y dejamos un trozo suelto del mismo modelo que tapa la rejilla y se levanta con dos dedos. El agua atraviesa las perforaciones de drenaje del paño y llega al sumidero por la pendiente que ya tenía la baldosa. Conviene levantarlo de vez en cuando y retirar lo que se haya acumulado.
En la visita medimos la cabina del ascensor y el hueco de la escalera. Si el rollo entero no cabe, lo cortamos abajo en tiras ya ajustadas a la terraza y las unimos arriba con banda de unión y adhesivo. Cuantas menos juntas, mejor, así que buscamos el reparto que deje las mínimas posibles y en las zonas por donde menos se pasa.
No debería. El agua pasa a través del paño y sigue el mismo camino que antes hacia el sumidero o la bajante. Lo que sí puede ocurrir con los modelos que llevan arena de sílice es que una tormenta fuerte arrastre parte del relleno, y por eso en terrazas de bloque solemos recomendar modelos que no lo necesitan o llevan muy poco.
Sí, pero antes hay que ver dónde se queda el agua. Si el patio encharca, colocamos debajo una lámina drenante que separa el césped del suelo y deja correr el agua por debajo hasta el desagüe. Sin ella, la base de látex pasa mucho tiempo mojada, aparecen olores y el musgo asoma en las juntas. Lo probamos en la visita echando agua y mirando por dónde va.
Cuéntanos los metros de la terraza, en qué planta está y dónde tiene el sumidero, y vamos a verla y a medirla.